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Wednesday, May 18, 2016

LA BASURA


Salí antes a comprar
corriendo al super mercado
con la lista del mandado
preocupada en comparar
los precios de los productos
pensaba que era mejor
ver y comprar lo procesado.

Corría todos los pasillos
miraba las etiquetas
empujado un carro grande
para que todo cupiera
cajas de cajas de leche
y paquetes de galletas
envueltas en celofán
creyendo que estaban frescas.

"Naturalmente delicioso"
"fresco del mar a su mesa"
-la fecha impresa al costado
indicaba cosa opuesta-
"alimento balanceado"
con vitaminas, fortificado
y además ¡está de oferta!

Un día publicaron noticias:
"separar basura en casas"
obligatorio sería
y ahí fue donde pude ver
lo que yo nunca veía.
los desechos de mi casa
me dejaron sorprendida

 Un contenedor pequeño
con cáscaras de la fruta
un enrome bote grande
relleno de envolturas
la bolsa del pan de caja,
las latas de las verduras,
las charolas de la carne...
¡tanta cosa, tanta basura!

Debo hacer algunos cambios
me dije mientras tomaba
de entre mis desperdicios
lo que podría reciclarse
vidrio, papel y cartón
plásticos PET, y aluminio
¡y aún era de ignominio!

Poco a poco he ido cambiando
mis hábitos de consumo
cada que compro algo pienso
el destino del producto
aprendí que todo empaque
tiene un destino profuso
que no todo es reciclable
y no siempre es posible el reuso.

Separando la basura
he podido comprender
que no es tan fácil deshacerse
de los desechos de uno
no existe un lugar alejado
y lo que se ha descartado
no va a desaparecer
del planeta fácilmente.

Frutas, verduras y granos
tienen su propia envoltura
ya no compro procesados
me preocupa la basura
llevo mi propia canasta
y consumo a granel
reutilizo bolsas de casa
no se que más puedo hacer

El destino del planeta
hoy está en nuestras manos
siempre en cada decisión
que de consumo tomamos
las nuevas generaciones
merecen un lugar mejor
el agua, el bosque, los campos
y por eso hay que cuidarlos.



Tuesday, September 15, 2015

Oronegro y el peligro bajo la tierra.



Lo sacaron de la tierra, casi como uno más de los elementos del entorno. Dormía desde hacía tiempo entre mantos acuíferos, rocas, gases y vapores. Su color era negro. Su forma una masa oscura,  negra, viscosa. Había estado atrapado durante miles de años entre las piedras. No sabemos a ciencia cierta quienes fueron sus padres, o cuando comenzó su existencia. Quizá provino de alguna planta, animal o ser desconocido que una vez caminó sobre la superficie de la tierra. Lo cierto es que como un genio salido de una lámpara maravillosa, tras ser liberado después de tanto tiempo bajo las rocas iba decidido a tomar el mundo entre sus manos. Este mundo hermoso lleno de vida y colores..

 Tenía muchos planes, lo que vió a su alrededor le pareció hermoso. la luz, el color, los olores. . Alguien conoció de su existencia. Se imaginó su potencial. Le hizo bastantes pruebas. "Bruto" le llamaban. Ese nombre no le gustaba. Sonaba algo bobo, confuso, pobre..
"Tenemos que refinarlo, así casi nos nos sirve de nada". Dijo un hombre elegante,
 Lo encerraron en un barril para que no escapara. Comenzó la transformación. Conocieron cada una de sus propiedades. El monstruo era pura energía. Justo lo que necesitaba el mundo que los hombres elegantes estaban construyendo.

"Este monstruo será el motor del progreso" decía un hombre elegante  de gris
"Este monstruo produce riqueza, vale más que el oro" dijo otro hombre elegante vestido de negro
"Este monstruo puede ser casi cualquier cosa" dijeron varios hombre elegantes mientras estrechaban las manos y firmaban papeles. Entonces ya no lo llamaron Bruto, lo llamaron "OroNegro".

Oronegro viajaba en grandes buques, sobre las aguas del océano. Escuchaba las olas mecer su camerino y agitar el barco pero no podía verlas.   Logró  escapar para conocer el mar y todas su bellezas, pero se dio cuenta que todo lo que tocaba, casi como el rey Midas, se cubría de él, oro negro, cada cosa tocada por el se ponía muy triste y poco a poco perdía su belleza y moría.

Oronegro lloraba al ver que los peces y las aves, las algas y las tortugas, los delfines y hasta los seres pequeñitos que habitaban los arrecifes perdían sus colores al ser tocados por la mancha negra de sus manos. Oronegro continuó entonces su viaje hacia su destino.
Los hombres elegantes tenían muchos planes para él.

Lo refinaron. Su transformación fue impresionante. Jamás se imaginó que podía ser muchas cosas. Lo pintaron de colores, Lo hicieron de muchas formas, lo convirtieron en plástico, en gasolina en gas, en aceite... todo lo que el mundo de los hombres elegantes necesitaba para funcionar. Lo convirtieron en fuego, en alimento para las máquinas, en lubricante para los motores, en armas, en ropa, en vasijas, en herramientas, en juguetes, hasta en alimento... en fin, Todo lo que la imaginación de los hombres elegantes producía,

OroNegro estaba orgulloso de si mismo. Ya no era negro. Era de colores, y de todas las formas posibles. Estaba en los aparadores y la gente hacía enormes filas y pagaba mucho dinero para tener un poco de él. Los medios de comunicación no dejaban de hablar de su presencia en el mundo, de su valor, de su belleza, de su importancia y de sus productos.. Era portada de revistas y periódicos. Incluso los hombres elegantes especulaban sobre su valor y precio en la bolsa de valores. Así de importante era.

 Cremas, vestidos, cubetas, llantas, herramientas, pinturas, gases, aerosoles, toooooooooodo y más... Pronto cubrió las calles,las paredes, cada casa, cada persona, cada niño o niña tenía por lo menos un poco de OroNegro en su vida.  Era tan importante que sin él no funcionaban los automóviles, ni las industrias, no había luz o calor en los hogares sin su presencia. Hasta creo que las mujeres más bellas se ponían un poco de Oronegro sobre el rostro  para lucir más coloridas y hermosas. Les daba gusto a todos tenerle. Estaba por todos lados. Por todos lados. Todo era felicidad y colores. Hasta que un día OroNegro miró el cielo.

Cada vez el cielo era menos azul, y más negro. Se parecía mucho a aquella mancha negra que acarició el mar y dejó un rastro de muerte. El cielo también se estaba poniendo muerto. Las aves ya no cantaban, ni volaban, ni había mariposas.  OroNegro miró también el agua del río. los peces y las plantas estaban luchando por sobrevivir entre los restos de plástico, cubetas, botellas y detergentes que habían producido gracias a el.

Todos los seres vivos empezaban a enfermar y a morir. Rodeados de aire negro, agua contaminada, residuos de plástico... OroNegro se puso triste. Nunca imaginó la destrucción que causaría. Pero los hombres elegantes continuaban sacando más y más monstruos como él de entre las piedras, No veían la destrucción y el daño que estaban causando al despertar a los monstruos de bajo tierra.
Pronto los hombres elegantes se dieron cuenta de que habían sacado a casi todos los monstruos. Comenzaron a pelear entre ellos por ver quién se quedaría con los últimos valiosísimos recursos.

OroNegro lloraba, y sus lágrimas negras empapaban los campos matando todo a su alrededor.
Una niña pequeña escuchó su lamento.
"¿Por qué lloras?" preguntó la niña
"mira lo que he hecho" respondió OroNegro mientras se sonaba la nariz. "he destruido un mundo hermoso, soy un monstruo realmente malo. Solo sé provocar destrucción"
"No has sido tu" dijo la niña mientras recogía del suelo restos de basura. "hemos sido todos"
"te sacamos de tu cueva, te llevamos por el mar, te transformamos en miles de cosas, te compramos, te vendimos, te usamos y luego te tiramos, te quemamos, te vaciamos en el agua, te dejamos en los campos... todo ha sido nuestra culpa"

"Quisiera regresar a mi hogar" -dijo el monstruo mientras tomaba la mano de la pequeña- "ahí no hacía daño a  nadie. Dormía entre las rocas y escuchaba el crujir de la tierra, el paso del agua, el crecer de las plantas. He venido a destruir un mundo hermoso. Quiero volver, pero ya no soy el mismo. He cambiado, estoy por todas partes, de mil formas distintas, en forma de desechos, de basura que nadie quiere, me arrojan al aire, al agua, al mar. Soy destrucción y muerte".
La niña lo miró con ternura.
"Es posible detener esto" -le dijo muy seria- "pero necesitaremos de mucha mucha ayuda. Si todos ayudamos, dejaremos de hacerle daño a los demás seres vivos con tu presencia. Primero, tenemos que dejar despertar de más monstruos como tu, y empezar a despertar a más niños como yo. Que abran los ojos y descubran la belleza del agua limpia, del mar, del campo, de río y todos los seres vivos que nos rodean. Que dejen de comprar árboles y flores plásticas, y que siembren árboles y flores verdaderas. Que no abracen animales de peluche o juguetes hechos de plástico,  sino que valoren todas la especies que viven sobre la tierra. Que dejen de comer alimentos procesados, de colores y envolturas vistosas y que descubran el sabor y el color delicioso de una manzana, de una naranja, de un pepino... solo así podremos dejar de destruir lo hermoso de este mundo.

OroNegro nunca volvió a ser el mismo. por muchos años anduvo vagando sobre la tierra, flotando sobre el mar y dejando a su paso enfermedad y destrucción, muerte y desolación. Incluso los hombres elegantes murieron. El agua, la tierra, la nieve y la arena lo cubrieron todo una vez más y empezó un mundo nuevo. Sin hombres que despertaran monstruos peligrosos debajo de la tierra.

¿no te gustó el final de esta historia?

A mi tampoco. Estamos a tiempo de cambiar el final de este cuento si comenzamos a abrir los ojos. No le des más poder a este monstruo que destruye nuestro hogar llamado planeta tierra. El cambio está en ti.

Comparte el mensaje, difunde, cambia, creo que aún estamos a tiempo. .


Friday, September 04, 2015

Houston, tenemos una bolsa de problemas.




Mamá  fue al mercado por la mañana. Don Manuel el de la cremería tenía un rico queso fresco.

“2 kilos por favor Don Manuel”- pidió mamá.  

Don Manuel cortó, pesó y empacó el queso en una bolsa plástica.

“También medio litro de crema y una barra de mantequilla, ¿me dice cuánto es en total?”.

Don Manuel sirvió, midió y empacó la crema en una bolsa plástica, hizo la cuenta y metió los tres productos en otra bolsa plástica de rayas color rosa y blanco.

“Gracias Don Manuel, bonito día”

Luego mamá fue a la verdulería. Doña Fausta estaba fuera pelando cebollas

“Buen día doña Fausta” dijo mamá mientras miraba los vegetales frescos.

“Buen día Seño’ ¿qué le vamos a dar hoy?" Contestó Doña Fausta con una sonrisa.

“Dos kilos de calabacita, uno de jitomate, medio de zanahoria, una cabeza de ajo y un ramito de perejil. Un kilo de papa, de la mediana por favor, y dos cebollas”.

Doña Fausta eligió las calabacitas, y las pesó y luego las metió a una bolsa plástica. Los rojos jitomates unos cinco o seis que formaban el kilo, los pesó y los metió a otra bolsa plástica. Hizo lo mismo con la zanahorias y las papas.
Tomó una bolsa grande de plástico y fue metiendo una a una las bolsas de verduras mientras hacía la cuenta:

“ 10 de calabacita, más 15 de jitomate, más 7 de zanahoria, más 5 del ajo, más 1 peso de perejil, más 11 de la papa, más 6 de cebolla… ¿algo más seño’?  son 55 por todo”

“Gracias Doña Fausta” dijo mamá mientras sacaba dinero de su monedero

En la frutería había mucha gente. Mamá tomó seis bolsas de plástico del rollo que colgaba de la pared y metió en una cinco manzanas, en otra cinco peras, otra más la llenó con ciruelas rojas y brillantes. Las naranjas y las uvas y por último los limones. Cada uno de ellos en una bolsa plástica.  Al igual que en la verdulería, toda la fruta la metieron dentro de otra bolsa plástica. Mamá metió todas sus compras dentro de la canasta y el carrito.

Al llegar a casa, sacó las compras. Lavó la fruta y la verdura, y la guardó en su lugar. Sobre la mesa había  16 bolsas de plástico vacías, de diferentes tamaños. Tomó una bolsa plástica de color negro y metió ahí todas las bolsas junto con el resto de la basura de la cocina.
“Ojalá pase hoy el camión recolector, o tendremos muchos muchos problemas”
  _____________

  Mamá y yo  fuimos al mercado el sábado por la mañana. Yo llevaba una canasta y ella el carrito de las compras.
Don Manuel el de la cremería tenía un rico queso fresco.

“2 kilos de queso fresco y medio litro de crema por favor Don Manuel”- pidió mamá mientras entregaba a Don Manuel un frasco y dos contenedores de plástico.  

Don Manuel cortó, pesó y empacó el queso en el contenedor y la crema en el frasco.

“También una barra de mantequilla, ¿me dice cuánto es en total?”.

Don Manuel sacó una brillante barra de mantequilla,  hizo la cuenta y metió los tres productos en mi canasta. Yo le sonreí contento. Me gusta mucho el queso fresco.

“Gracias Don Manuel, bonito día” dijimos y salimos de la cremería

Luego fuimos a la verdulería. Doña Fausta estaba fuera limpiando tomates.

“Buen día doña Fausta” dijo mamá mientras miraba los vegetales frescos.
“Buen día, ¿qué le vamos a dar hoy? Contestó Doña Fausta con una sonrisa.
“Dos kilos de calabacita, uno de jitomate, medio de zanahoria, una cabeza de ajo y un ramito de perejil. Un kilo de papa, de la mediana por favor, y dos cebollas”.

Entregué mi canasta a Doña Fausta quien fue eligiendo los más rojos y brillantes jitomates, las calabacitas más tiernas, las papas más blancas y lisas y también un par de cebollas medianas. El jitomate, el ajo y el perejil quedaron encima de todos los vegetales.

Mamá acercó el carrito de la compra mientras doña Fausta hacía la cuenta  e iba metiendo dentro las verduras cuidando que el jitomate quedara en la canasta:

“ 10 de calabacita, más 15 de jitomate, más 7 de zanahoria, más 5 del ajo, más 1 peso de perejil, más 11 de la papa, más 6 de cebolla… ¿algo más seño’?  son 55 por todo”

“Gracias Doña Fausta” dijo mamá mientras sacaba dinero de su monedero.
En la frutería había mucha gente. Mamá puso en la canasta cinco manzanas, en otra cinco peras, unas 10 ciruelas rojas y brillantes, 10 naranjas, un racimo grande de uvas y por último los limones. Al igual que en la verdulería, Mientras hacían la cuenta metían en el carrito de las compras la fruta, excepto la uva..
 Al llegar a casa, sacamos las compras. Lavamos la fruta y la verdura, y la guardamos en su lugar. Sobre la mesa no había  16 bolsas de plástico vacías, de diferentes tamaños. 


Friday, January 16, 2015

Herencia.


Deposité, todas y cada una de las botella de vidrio, latas, catón, papel, desperdicios varios en un enorme contenedor.

Pensé que por ser enorme tardaría muchos meses en llenarlo, pero me di cuenta que en menos de un parpadeo se había llenado a tope. Es más, pensé que si tenía un contenedor nuevo se llenaría igualmente, y otro y otro y otro más.

Luego pensé que separando por categorías sería menos estorboso y más fácil de manejar. Bueno, eso ayudó en parte porque cuando uno quiere deshacerse de ellos -los desechos- de forma responsable- hay que separarlos. "no te van a dar nada por eso" me decían continuamente. Y es verdad. Un kilo de vidrio sucio (mezclado transparente y de color) lo pagan al rededor de 30 o 40 cts. "Mejor tíralo". Gastas más dinero llevándolo al reciclaje o a la fábrica de vidrio que lo que recuperas de vuelta".

Trece, quince pesos... nunca he obtenido más  -excepto la vez que saqué el fierro de la remodelación de mi casa, que entre puertas y ventanas se juntaron casi 600- y no me dan gran cosa a cambio. O eso piensan.  De cualquier manera yo se que estoy amasando una gran fortuna.

Cuando muera, les voy a dejar en mi testamento a mis hijos y a los hijos de mis hijos en heredad una inmensa fortuna. Todo lo que poseo. El yate, las casas, las cuentas de banco... seguramente no las habrá. Tengo pensado heredar más que eso. Una enorme fortuna de la que me he apropiado con el paso de los años. Con el paso del tiempo, me he adueñado de mi calle, de mi colonia, de mi ciudad y de mi planeta. Un universo entero. El cosmos es mio. No al modo de los grandes latifundistas, infelices y envidiosos que reclaman la propiedad para mostrarles a otros quien manda.

Yo poseo la Tierra por que la amo, la cuido. Como  El Principito a su flor. He creado un lazo con el cosmos. La Creación entera es para mi y soy dueña y señora y por lo tanto responsable de ella. Así como no permito que dentro de mi casa haya basura o suciedad, tampoco lo permito afuera.  Así, cada día voy intentando reducir la marca negativa que dejamos en nuestro por la tierra, e intentando sembrar por donde puedo un poco de paz, de armonía, de calma. Y eso heredaré a mis hijos. El amor por lo suyo. El respeto por cada ser que habita en este y en otros planetas. Y si lo saben aprovechar, no en un futuro, sino en tiempo presente se darán cuenta que son más afortunados de lo que creen.

Friday, February 12, 2010

Gente verde


gente verde.

Una nueva raza superior se esta gestando entre los individuos de raza humana. Ni Jaime Maussan, ni los expertos en el fenomeno ovni, ni los sociólogos más reconocidos han logrado definir a esta nueva especie.

Al rededor de la década de lo sesenta, la humanidad, o más bien dicho, la juventud, experimentó cambios radicales es su forma de pensar, actuar y comportarse. Una generación contestataria, retadora, heredera de muchos prejuicios, rompe paradigmas y se decide a transformar al mundo a su manera, Aunque siempre han estado presentes en nuestro planeta y sus alrdedores,  es durante esta revolucionaria época donde aparecen algunos de los primeros registros de esta nueva raza de hombres y mujeres. La gente verde.

La gente verde, no es en realidad de ese color. El tono de su piel y cabello abarca todas las razas, los colores y las nacionalidades. Son individuos comunes y corrientes, no son identificables a simple vista. A medida que uno los observa con detenimiento se percata de la diferecia con los demás seres humanos. Se ha dicho que son seres superiores, más evolucionados. Algunos son profesionistas, pero no todos, otros son gente sencilla, que vive en el campo o en la ciudad. Lo que distingue a esta "nueva raza" es su actitud frente a la vida.

La gente verde ama la vida en todas sus formas. Su inteligencia superior les ha hecho descubrir las maravillas del planeta tierra, así como el daño que ocasiona el abuso de sus recursos. Son gente consciente, educada, pero sobre todo son gente de paz. Aunque sus ideas son revolucionarias, saben que la mejor vía para solucionar los problemas y proponer soluciones es el diálogo. Para nuestra desgracia, esta nueva raza está aún en vías de expansión. Muchos intereses políticos y económicos han frenado el desarrollo de la raza verde.

Hay algunos, que, usurpando la identidad de los verdes, han enarbolado los valores de la esta raza para ganar adeptos en la política, justificar sus acciones bélicas u ocultar sus malas intenciones, ¡Hasta campañas para vender productos o servicios! pero la cosmovisión de estos seres tiene ambiciones mucho más integrales y superiores que el poder o el dinero.

Para fortuna mía, conosco a uno o dos individuos de esta especie. El intercambio de ideas y la convivencia me ha convencido de que es posible evolucionar como raza, hasta llegar a alcanzar su nivel de desarrollo, pero se requiere de mucho trabajo, esfuerzo, pero sobre todo educación.  A través de ello, cualquiera de nosotros, simples seres humanos, podemos también ser gente verde. es cuestión de voluntad. De ganas de querer amar la vida, la naturaleza, la paz...

Wednesday, September 30, 2009

Rico de la noche a la mañana.

Me preocupa andar por mi casa y toparme con basura tirada, gente de malas, suciedad de perro... Me apena saber que la gente que vive aqui no valore este lugar. Me encanta mi lugar, quien lo diseñó sabía lo que hacía.
Acabo de mudarme hace poco a un nuevo departamento, pero no hablo de lo que hay de puertas para adento de éste. Hace unos meses decidí ampliar mis horizontes, adoptar una nueva postura con respecto a mi espacio vital. Me dí cuenta que mi hábitat es mucho más que lo que hay dentro de las paredes de mi casa.
Un día, recogiendo una bolsa de doritos que estaba en el estacionamiento del condominio donde vivía, me preguntaba por qué las personas no cuidan su casa. Pensé que era muy miserable pensar que alguien más debía recoger lo que otro tira, solamente porque no estaba de la puerta de su casa para adentro. Luego mi imaginación voló y decidí que iba a doptar y hacer mío el lugar en el que vivo, no solo mi recámara, mi cocina y mi baño, sino mis áreas comunes del condominio, y mi calle y mi colonia... y mi ciudad y mi mundo.

Aunque no tenga el tìtulo de propiedad, sé que es mío. Asi como no me gusta ver calcetines tirados en mi recámara, tampoco me gusta toparme con caca de perro en mi banqueta. No tengo nada en contra de los animalitos, amo a los perros, pero detesto la irresponsabilidad de quienes los dejan que ensucien mi aire, mi banqueta y mis zapatos cuando camino.
¡Soy rica! poseo un planeta y todas su maravillas, cada jardín y cada hoja de los árboles es de mi propiedad.
Necesito ayuda. Se buscan voluntarios que deseen igual que yo, adoptar una actitud de dueños, de propietarios del mundo, que lo cuiden y lo protejan para que nos dure mucho tiempo más. No puedo sola. No quiero adoptar una actitu de ecoloco, regañando a todo niño que arroja un papel de gansito en la calle, o al vecino que saca asu perro sin bolsita de "popó"... o ser legisladora e inventar nuevas multas y leyes contra el manejo de desechos... Aunque tengo derecho, a defender lo que es mío.

Prefiero invitar a la gente a ser rica. A poseer la tierra. A cuidarla porque es suya. A agradecer cada rayo de sol y cada bocanada de aire limpio.

Sería más facil si dejáramos de lado la actitud miserable de pensar que tu hábitat es el espacio que hay de puertas para adentro. El mío no, yo soy de esas presumidas que puede decir "todo esto es mío" y me hago responsable por ello.

Ojalá haya más gente que desee ampliar sus horizontes, incrementar sus bienes y aumentar su riqueza de forma instantánea. Deja de jugar al melate. Aduéñate de un planeta, es el camino más rápido para hacerse rico.